Escleroterapia guiada por ecografía
La escleroterapia guiada por ecografía es similar a la escleroterapia convencional. La única diferencia es que el médico utiliza tecnología de ultrasonido para ver las venas problemáticas debajo de la piel. Utilizando la imagen del ultrasonido como guía, el médico puede colocar espuma esclerosante directamente en la vena anormal. El flujo de sangre en la vena se interrumpe de inmediato y se reorienta hacia las venas sanas. Las paredes de la vena se hinchan, la vena se cierra y durante semanas o meses se convierte en un hilo imperceptible bajo la piel. Este tratamiento es rápido, dependiendo del número de las venas anormales, y es prácticamente indoloro.
Preguntas más frecuentes:
¿Cuáles son los beneficios de la escleroterapia guiada por ultrasonido?:
- Es segura, prácticamente libre de dolor
- No es necesaria la hospitalización, el tratamiento es en el consultorio
- Es mínimamente invasiva, y no requiere anestesia
- No hay incisiones
- No se requiere pedir “tiempo fuera” del trabajo, no interfiere con las actividades diarias normales
- Especialmente valiosa para el tratamiento de las venas más anormales
¿Cuál es la diferencia entre la escleroterapia guiada por ultrasonido y la escleroterapia convencional?
Con la escleroterapia guiada por ultrasonido, el doctor West utiliza tecnología de ultrasonido y un monitor para ver y tratar las venas que no son visibles. Las venas ocultas y por debajo de la superficie de la piel se pueden eliminar con seguridad y eficacia.
¿Cuánto tiempo dura el procedimiento?
El tratamiento con escleroterapia guiado por ultrasonido puede tomar de 15 a 60 minutos dependiendo del número y la complejidad de las venas varicosas.
¿Cómo es la recuperación?
Primero se usarán vendas de compresión y después medias elásticas de compresión durante 48-72 horas para mantener la vena tratada cerrada. Se les pide a los pacientes limitar la actividad física a una caminata vigorosa varias veces al día.
¿Cuáles son los riesgos de este procedimiento?
Los efectos secundarios comunes incluyen decoloración local (debido a la sangre “vieja” capturada en la vena cerrada). Esta decoloración desaparece a medida que se reduce la vena enferma al tamaño de un hilo. La inflamación local en el lugar del tratamiento responde bien a los medicamentos como el ibuprofeno. El Dr. West revisará las posibles complicaciones en la cita de consulta.